Oración de entrada en Jerusalén
Señor Jesús, que entraste humilde en Jerusalén sobre un asno mientras el pueblo te aclamaba con palmas y ramos de olivo, entra también hoy en mi corazón. Que yo te reciba no solo con palabras de alabanza, sino con la entrega sincera de mi vida.
No permitas que mi fe sea como la de aquellos que hoy te aclaman y mañana te olvidan. Haz que mi hosanna sea eterno, nacido del amor verdadero y no del fervor pasajero. Amén.
— Mateo 21:1-11